Las presentaciones eficaces de ideas y propuestas no son algo fácil de realizar. Varios factores influyen en la efectividad de una presentación. Una de ellas es la estructura, la potencia y la concisión del mensaje.

Todos conocemos a esas personas que parecen carecer del gen de la síntesis.

Se ponen a hablar y hablando, hablando… pasan de un tema a otro, y de éste a uno subordinado, enfocándose finalmente en la descripción de un personaje o de una anécdota sin relación alguna con el comienzo de su presentación.

En una conversación social hasta puede tener su gracia. No en presentación profesionales, donde importa la claridad y la precisión del mensaje.

Otra calamidad padecida por el sufrido público en conferencias, cursos y presentaciones proviene de la cantidad de información. Y el pecado es por supuesto el exceso, casi nunca el defecto. 

¿Caes en alguno de estos errores? ¿Tus presentaciones suelen terminar fuera de hora? ¿Te cuesta no irte por las ramas? ¿Percibes, mientras hablas, cómo vas perdiendo interlocutores?

Hay una regla de comunicación, usada por San Steve Jobs, que remedia estos errores y te facilitará el hacer presentaciones eficaces, claras e inspiradoras.

Te daré la regla, 3 ejemplos, 3 razones para seguirla y 3 beneficios que obtendrás con ella.

La regla del 3 en presentaciones eficaces

Steve Jobs | Comparación: 3 productos competencia

Estructura tu presentación e ideas usando tres elementos. Ni dos ni cuatro. ¡Tres!

Y ello se refiere al mensaje total y a sus partes.

Agrupa el total de la presentación en 3 secciones. Por ejemplo, la estructura tradicional de un discurso:

  1. Introducción
  2. Cuerpo
  3. Cierre

Y cada sección divídela si fuera necesario en 3 conceptos; matízala con 3 puntos; justifícala con 3 evidencias; califícala con 3 adjetivos o descríbela como el resultado de 3 factores causales.

Por supuesto, esto implica dedicar tiempo y preparación de la presentación. La síntesis lleva su tiempo.  

Tres ejemplos de presentaciones eficaces

Si eres un vendedor, cuando argumentes, no cuentes una nebulosa argumentación por la que le deben comprar. Selecciona sólo tres razones elegidas entre:

Steve Jobs | Relato: 3 etapas hacia la felicidad…

Si eres un formador, tus presentaciones serán más eficaces estructurando el contenido de tu curso en tres bloques de conocimientos; cada bloque con sólo 3 ideas o técnicas.

Cuando desarrolles secuencias cronológicas, recurre al siempre válido 1º, 2º y 3º. Y si consigues que tus participantes diseñen un plan de acción, que definan 3 acciones a poner en marcha. Ni una más.

Y si eres un mando que busca convencer a su equipo de las bondades del nuevo producto, deja claro cómo:

  • se venderá más fácil, 
  • les simplificará las tareas administrativas y 
  • les hará ganar más comisiones.

Tres razones tres por las que usar la regla del tres

¿Por qué usar 3 ideas? ¿Y no 2, o 4?

1.  Porque entenderán y memorizarán mejor tu presentación

El cerebro humano se pierde a partir de la 4º o 5º razón. John Medina, en su excelente libro “Brain rules” (titulado Exprime tus neuronas en su edición española) argumenta muy bien contra el “habitual exceso de contenido en sermones, salas de juntas, charlas de ventas e historias en los medios”.

Con más de tres ideas dificultamos la memorización por el público. Tres es el número de conceptos que la mayoría de personas recordamos.

2. Porque te aceptarán más fácilmente tu idea

Parece que tendemos a aceptar las ideas que viene en grupos de 3: los 3 cerditos, los 3 mosqueteros; las 3 edades; los 3 reyes magos; salud, dinero y amor…

curso presentaciones eficaces de negocios

¿Y por qué aceptamos las triadas mejor que las duplas o las docenas? En este interesante blog sobre Visual Thinking el autor argumenta de forma convincente que 3 unidades es la cantidad mínima para que aceptemos algo como un patrón mental válido:

  • El primer elemento es producto del azar
  • El segundo es casualidad
  • El tercero… modela un patrón de pensamiento  

3. Porque es una buena disciplina

Esta simple regla te ayudará a ser más sintético en tus mensajes. Simplifica tu discurso. Quédate con la esencia de lo que quieres decir. Las ideas, pocas y buenas.

Si no has podido resumir tu idea en 3 elementos, es que aún debes simplificarla mejor.

Conclusión

Si vas a presentarlo, piensa en el 3: 3 bloques de ideas, 3 razones por las que te deben contratar, 3 beneficios para el cliente o 3 razones por las que vas a dejar a tu pareja… 

Porque así tu mensaje será más claro, más recordado y producirá un mayor impacto en tu interlocutor. 

Y porque si lo hacía Steve Jobs, debe ser una buena regla. 🙂