Presente sus ideas como Michelle Obama

en Habilidades

Ensayo de Michelle Obama

Michelle Obama abraza a un doble de su marido

En la reciente convención del partido demócrata de los USA la intervención de la Primera Dama, Michelle Obama, fue muy elogiada como una de las mejores presentaciones de la convención. Se calificó el discurso como “increíble”; “electrizante”, “que hace historia”; “brillante” o “fantástico”. Y mucho mejor que el de la esposa del candidato republicano en su respectiva presentación realizada unos días antes en Tampa.

¿Cuáles son las causas de tanto éxito? ¿Es que esta señora tiene un especial “don de oratoria”, como también he leído?

¿Es posible extraer alguna enseñanza de Michelle Obama que sea aplicable a las presentaciones de un vendedor, un formador o un mando?

Tres técnicas de presentación de Michelle Obama

Por un lado, periodistas y expertos mencionan aspectos de la personalidad de Michelle Obama que contribuyen a la credibilidad de su discurso –su naturalidad y compromiso, por ejemplo. Pero son características personales difícilmente imitables.

Veamos tres aspectos de la comunicación de la Sra. Obama que sí son incorporables en cualquier presentación realizada a clientes, al equipo o a colegas de la empresa.

1. Prepárese, entrénese, mejórese

La foto de arriba apareció en las portadas de los periódicos de medio mundo mostrando a la Sra. Obama  en un ensayo de su discurso, practicando un abrazo con un doble de su marido.

Unos días antes, casualmente, yo escuchaba a uno de mis clientes que pedía una formación sobre habilidades de comunicación con clientes que no incluyera ningún tipo de role playing, porque “mi gente ya los ha hecho y se niega a practicarlos”.  

Es cierto que el método del role playing se ha usado muchas veces de forma incorrecta en las empresas. Como herramienta de evaluación y no de formación, por ejemplo. Pero su mal uso no invalida su valor como método de aprendizaje y de desarrollo de habilidades interpersonales.

Michelle Obama no estaría de acuerdo con mi cliente. Su simulacro, hecho además ante los fotógrafos, seguramente era parte de una preparación que le permitió, a ella misma y a sus asesores, analizar y mejorar la presentación a realizar.

Conclusión: planifique, ensaye, pida opinión a otros, critíquese. Mejore el contenido, la coreografía, los medios audiovisuales, el comienzo y el final de la presentación. Y cuando se canse de prepararse… haga un ensayo más.

2. Además de razones, apele a las emociones

El discurso de Michelle Obama, en línea con los de su marido de hace cuatro años con los que ganó la elección, más que transmitir datos o explicar razones, apeló a los sentimientos, a los valores y a las emociones del auditorio. Transmitió su orgullo por ser americana y resaltó la grandeza del sueño americanousamericano o estadounidense, debería decir mejor :-). Y buscó transmitir la visión del maravilloso futuro que les espera si votan a su marido por otros cuatro años.   

Usted pensará: ¿esto es transferible a mis presentaciones?

Sí. Aunque no digo que en una presentación profesional debamos exclusivamente hablar de emociones, sí digo que no debemos dejar de lado este aspecto al comunicar nuestro mensaje.  

Conclusión: las emociones mueven, en un importante porcentaje, las decisiones de sus clientes, sus colaboradores o sus mandos. Téngalo en cuenta al presentarle sus ideas y propósitos. Además de lógica, datos y razones prácticas, hábleles de orgullo, de logros cumplidos, de compromiso, de satisfacción, de éxito… Hágalos sentir algo, además de acceder a más información.  

3. A la competencia, ni nombrarla

Michelle Obama, a diferencia de Ann Davis, la mujer de Ronney, no se enfanga hablando mal de la competencia. Ni siquiera la nombra. Su única referencia fue contraponer el presunto punto débil del otro candidato, su gran fortuna y pocos impuestos pagados, con los encantos del producto que quería vender: “el éxito no es cuánto dinero ganes, sino cómo ayudes en la vida de los demás”, dijo.  

Conclusión: no hable de la competencia, ni la mencione. Todo lo que diga resultará sospechoso y poco creíble. Hable de su marido, perdón, de su producto o idea y de cómo soluciona problemas y facilita la vida de su interlocutor.

 ¿Qué otro aspecto cree usted que podríamos aprender de MO para una presentación profesional?

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