Escuchamos cada día a políticos, tertulianos y vendedores (perdón, vendedores, por meteros en esa bolsa) que hablan largo y dicen poco.

Y leemos emails, artículos de prensa o libros, con dos aspectos mejorables: la redundancia y/o la falta de claridad del mensaje.

Y eso que los nuevos medios de comunicación se supone que obligan a resumir las ideas. Aunque no tengo claro que los nativos digitales, habituados a comunicar en menos de 140 caracteres, sean más efectivos al exponer un texto complejo, donde hay que analizar un problema y proponer una solución, por ejemplo.

No hablo de escribir poesía, novela o ensayo; hablo de comunicaciones profesionales de un vendedor, un formador o un periodista, donde la síntesis debería ser un objetivo.    

Pero ¿es la síntesis un don o un método? Además de algunas razones por las que debemos ser sintéticos, veamos en este post 8 maneras para conseguirlo. [leer más…]