Formación con demasiado contenido

El riesgo de diseñar formación con demasiado contenido

El formador, satisfecho con lo que cree es ya el cierre de una venta de sus brillantes servicios, escucha de su cliente el siguiente encargo:

-“quiero que les enseñes técnicas de venta, de negociación y tratamiento de quejas. No los puedo sacar de su puesto más de ocho horas, pero confío en que será una jornada de formación muy práctica, no como el último curso que no les sirvió de nada…”.

¿Debe el formador contradecir las expectativas de su cliente? ¿Y reconocer que no va a conseguir todo eso que le están pidiendo en ocho horas? 

¿Debe aceptar el encargo sin más e intentar hacerlo lo mejor posible?

¿Por qué efectivamente hay cursos que “no sirven para nada”? [leer más…]